El viaje a la Araucanía fue una experiencia maravillosa para todos los sentidos, los lugares escogidos increíbles, un grupo humano de primera, el cuidado por los detalles y especialmente un aprendizaje en cuanto a «ver» y «sentir» las imágenes fotográficas, a compartir y discutir las distintas miradas. Lo disfruté plenamente